11 de octubre de 2006

Llega el momento del ciclo-cross

Con la disputa esta semana del Giro de Lombardía, la temporada ciclista internacional habrá llegado a su fin y el protagonismo competitivo recaerá sobre los especialistas invernales. Llega el momento del ciclo-cross.

En esta temporada, que ya ha comenzado, da la sensación que volveremos a ver a los ciclistas belgas, una vez más, copando las primeras plazas. Sven Nijs, Erwin Vervecken y Bart Wellens, son los llamados a perpetuar la dictadura belga en la especialidad. El compañero de Sven Nijs en Rabobank, Sven Vanthourenthout, será la alternativa belga al trío anteriormente citado y el joven Niels Albert (1986), enrolado en las filas del Palmans-Collstrop, quien está llamado en un futuro, quizá más cercano del que todo el mundo pueda esperar, a heredar el trono del ciclo-cross mundial.

Los ciclistas holandeses, tradicionalmente, han sido la alternativa a los ciclistas belgas, pero el notorio declive del veterano Richard Groenendaal, hace improbable que pueda codearse, como hasta hace bien poco, con Nijs, Vervecken o Wellens. Gerben De Knegt, parece ser la alternativa más sólida que en estos momentos ofrece el ciclo-cross del país de los tulipanes.

Y es que el ciclo-cross holandés tiene un problema. A diferencia de lo que ocurre en el país vecino, las grandes promesas del ciclo-cross en categorías inferiores apuestan por el ciclo-cross, mientas que los ciclistas holandeses optan por la carretera. Así observamos, que Niels Albert ya es capaz de codearse con la élite mundial y en el lado opuesto, la esperanza holandesa, Lars Boom, orienta su carrera deportiva hacia el ciclismo en ruta.

El papel que antes jugaba Holanda, lo representa en estos momentos la República Checa. Siempre potencia en las categorías inferiores, no ha llegado a explotar y mantener ese mismo status en la categoría reina. La generación de Petr Dlask, Zdenek Mylnar y Kamil Ausbuher siempre está situada en los lugares de privilegio, incluso obteniendo victorias de mérito, pero la falta de consistencia y regularidad, hace que no podamos esperar una alternativa sólida de los ciclistas venidos de la gélida República Checa.

Pero quizá, ese papel de eterna potencia pueda acabar explotando más temprano que tarde, teniendo como principal candidato a protagonista al joven Zdenek Stybar (1985), vencedor de las dos últimas citas mundialistas en categoría Sub´23. Enrolando en el Fidea Cycling Team, junto a Wellens y Vervecken, tiene los medios, la preparación y el apoyo, que pueden catapultarle a lo más alto del ciclo-cross internacional en pocos años.

Enrico Franzoi encarna el papel de la gran esperanza latina, y alternativa a un ciclo-cross dominado por países, que a diferencia del de carretera, no están pegados al Mediterráneo. Enrolado en el Lampre-Fondital, con el que ha disputado, entre otras pruebas, la Vuelta a España 2006, es el ciclista que ha tomado el testigo de Daniele Pontoni, y los aficionados transalpinos centran en él, los deseos de volver a ver a un ciclista en lo más alto del escalafón mundial.

Fuera de este pequeño ramillete de ciclistas, es difícil vislumbrar ciclistas que alteren el orden establecido. Quizá sean los ciclistas franceses, aquellos que más opciones tengan de jugar un papel importante en el panorama internacional. Las buenas vibraciones que transmite un ciclismo que crece, hace que ciclistas como Francis Mourey o Steve Chainel, nos permita albergar alguna esperanza, tras ver el buen sabor de boca que nos dejaron en el última edición del Campeonato del Mundo.

El resto de ciclistas de las diferentes nacionalidades poco tendrán que decir, y será muy complicado que puedan hacer sombra a las tradicionales potencias del deporte invernal. Incluso, se las verán y se las desearán, para superar a ciclistas belgas, como Bart Aernouts o Klaas Vantornout, que están en un segundo plano eclipsados por el dictatorial dominio de sus compatriotas anteriormente mencionados, pero que estarían llamados a ser los líderes indiscutibles si su nacionalidad hubiese sido otra distinta. Tal vez la figura del suizo Christian Heule tenga algo que decir, ya que ha empezado muy fuerte la temporada, pero tendremos que esperar un tiempo para conocer si es capaz de mantenerse en los puestos de honor o continúa en el nivel de años precedentes.

Pero no nos podemos engañar. La segunda fila, que estará compuesta por los ciclistas de Estados Unidos, Eslovaquia, Alemania o España, poco tendrá que decir en el panorama internacional, aunque servirá para depositar las ilusiones de los aficionados de sus respectivos países, así como para dotar de internacionalidad a un deporte, que a pesar de las intenciones de los mandatarios de la Unión Ciclista Internacional, no consigue expandirse más allá de sus límites tradicionales.

2 Comments:

At 26 de octubre de 2006, 14:55, Blogger Vijandi said...

Hola,yo no me olvidaría de Gadret,ciclista que ha demostrado que puede estar en el más alto nível.Tampoco pondría a Estados Unidos en el mismo nível que España,yo lo veo un poco por encima con corredores como Trebon y Page que auque no son regulares si que suelen obtener mejores resultados que los españoles.

Un saludo.

 
At 26 de octubre de 2006, 21:55, Blogger Marco* said...

Hola Vijandi!

Con respecto a John Gadret, tengo la duda de que tras su estelar actuación en el Giro de Italia 2006 se implique en el ciclo-cross tanto como antaño. Por eso otras opciones galas me parecen más fiables, como desde ya están demostrando. Algo similar a lo que te comento sobre John Gadret pienso de Arnaud Labbe.

En cuanto a EEUU, con la lesión de Jonathan Page, y el aislacionismo continental del resto de ciclistas americanos, no pienso que Ryan Trebon tenga entidad como para situar el maillot de su país en los puestos cabeceros de cualquier prueba de carácter mundial, y creo que su lugar será la segunda fila anteriormene mencionada.

De todas formas, la desparición de David Seco del panorama ciclista, hace que la potencialidad de España baje notoriamente.

Un saludo!

 

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